Javiera Alcaíno Jirón
Huguet
(2009), comienza introduciendo las bases en las que está construida la cultura
docente diciendo que no contribuyen con la inclusión, siendo necesarios cambios
sustanciales frente a una especialización de los educadores y una enseñanza a
grupos considerados homogéneos que excluye a quienes no tienen el mismo ritmo de
aprendizaje. Asegura que es un difícil proceso, de eliminar creencias erróneas
sobre la discapacidad, incorporando y comprendiendo la capacidad de cambio de
los sistemas hacia metodologías inclusivas.
Huguet
(2009), continúa diciendo que la especialización limita a los docentes
haciéndolos dependientes de los especialistas, quienes se sienten incapacitados
y desconfiados de sus habilidades para responder a los alumnos con necesidades
de aprendizaje “especiales”, con miedo de ser deficientes y perjudicarlos. Y
asegura que los especialistas son necesarios, siempre y cuando su conocimiento
sea compartido con los docentes directamente implicados con los estudiantes, de
un modo colaborativo donde haya apoyo y se potencie la autonomía profesional de
los mismos.
Huguet
(2009), prosigue afirmando que los equipos humanos se benefician enormemente de
la iniciativa y creatividad propia de sus integrantes, basándose en valores
como respeto, solidaridad y confianza en torno a la aceptación de la diversidad
de los docentes, en una cultura donde las relaciones positivas y comunicativas
se promuevan, con una actitud proactiva para enfrentar los conflictos y
necesidades del grupo de la mejor manera, contribuyendo cada individuo,
negociando y construyendo ambientes colaborativos y de trabajo independiente,
basados en la confianza.
Huguet
(2009), enfatiza en que las instituciones educativas tienen gran relevancia en
la promoción y desarrollo de esa cultura, por lo que son necesarias estructuras
que aumenten las posibilidades para compartir objetivos, metodologías y
evaluaciones de lo que ocurre en la sala de clases, promoviendo los espacios de
apoyo mutuo entre docentes para que generen relaciones significativas de
trabajo. Y también hace referencia a la importancia que tiene el mejorar los
aspectos afectivos dentro de la escuela, siendo una tarea de todos.
El
trabajo en dupla de los docentes, dice Huguet (2009), es una tarea que favorece
de manera sustantiva la colaboración y la inclusión en los centros educativos.
Un trabajo conjunto (antes, durante y después de la actividad), que además
contribuye a la mejora y el cambio educativo. Donde, mediante un clima de
trabajo compartido, se desarrollan muchas capacidades y actitudes tales como la
autonomía, la empatía y la actitud proactiva. Lugar en que no debe olvidarse
considerar las comunicaciones en las interacciones cotidianas.
Huguet
(2009), afirma que existen pocos profesores que trabajen en colaboración dentro
de la sala de clases, siendo que los profesionales especializados tienen un
gran valor para la mejora en los centros educacionales en relación a la
inclusión, por su gran capacidad de tolerancia, de generar relaciones
constructivas y proponer cambios con acompañamiento. La conjunción debe ser, en que ambos
profesores puedan aportar desde sus saberes necesarios y válidos en la
complementariedad, así la entrada del especialista puede verse como una
colaboración. Según Huguet (2009), los profesionales especialistas deben
promover las capacidades de los profesores para entender el reto de que todos
los alumnos participen y aprendan. Todo mediante el trabajo de colaboración en
las relaciones cotidianas, considerando a cada uno de los alumnos y valorando
sus necesidades en la planificación
Finalmente,
Huguet (2009), plantea que para que las aulas lleguen a ser inclusivas, son
necesarias las dinámicas de colaboración entre docentes para que cada uno se
responsabilice y participe, cualquiera sea su área. Donde, lo que más sirve es
la cooperación en la sala de clases con el apoyo de otros profesores y
profesionales especializados.
Comentario: Para contribuir con cambios reales en nuestro sistema
educativo, tenemos que comenzar reconociendo que existen creencias que nublan
nuestra mirada, prejuicios que debemos combatir. Con una mirada renovada, es
sumamente necesario que los centros educacionales tengan en cuenta en sus
reestructuraciones la importancia que la colaboración entre docentes tiene para
la inclusión de estudiantes, entendiendo que ellos son básicos en el
aprendizaje de los estudiante, por lo que es necesario que se tome en cuenta el
rediseñar las estructuras escolares en beneficio de los profesores como
fundamento esencial para mejorar los niveles de inclusión.
Al informarse sobre los cambios necesarios para
cumplir este desafío, es posible comprender que existe la necesidad de que la
distancia entre profesionales especialistas y los profesores disminuya mediante
un mayor apoyo recíproco, que los diversos centros educacionales promuevan los
climas colaborativos en el aula y se destaquen las habilidades, herramientas y
actitudes que actúen a favor de la colaboración y el trabajo en conjunto entre
profesores.
Citas:
“A menudo, se exagera la necesidad de que los expertos
expliquen cómo hay que tratarlos o enseñarlos, cuando en realidad son muchas
más las cosas que los unen a los otros niños (la necesidad de ser acpetados y
reconocidos, de ser ayudados y estimulados, de sentirse bien, de crecer y
aprender…), que las cosas que los diferencian (su proceso más lento de
aprendizaje, su dificultad para comunicarse o camniar…)” (Huguet, 2009, pág. 82).
“El centro educativo es un contexto que puede ser muy
productivo en la generación de valores, creencias y mitos compartidos que
pueden utilizarse a favor de la colaboración” (Huguet, 2009, pág. 84).
“Los centros educativos que quieren mejorar su grado
de inclusión, cada vez son más conscientes de la necesidad de crear contextos
acogedores en los que no haya miedo a eponerse o a equivocarse, en los que se
pide y se presta ayuda, se expresan dudas y malentendidos y se fomenta el
entendimiento mutuo” (Huguet, 2009, pág. 85).
“Solo desde el respeto y la aceptación, se podrá
colaborar para que el profesor que lleva el grupo se sienta apoyado y para que
se cree un auténtico clima de colaboración y creatividad” (Huguet, 2009, pág. 89).
Referencia:
Huguet, T. (2009). El trabajo colaborativo entre el profesorado como estrategia para la
inclusión. En Giné, C. y otros (2009), La
educación inclusiva: de la exclusión a la plena participación de todo el
alumnado, (pp. 81-94). Barcelona: Horsori.
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