La Inclusión Educativa en Chile
Esta entrada pretende
abordar la inclusión educativa en Chile en términos generales. De este modo, en
primer lugar nos acercamos al concepto de inclusión y sus implicancias, luego
revisamos diversos datos que nos dan cuenta del panorama chileno respecto de la
diversidad, para finalmente ahondar en las políticas que de inclusión educativa
que se han adoptado en Chile.
Nos tomaremos del
artículo de Dyson (2001) para referimos a la inclusión como un proceso de
participación, el cual ha sido promovido por la CSIE, y aborda hasta qué punto
los niños participan en sus procesos educativos. Así, implica que las escuelas
regulares consideren a todos los alumnos de su área como miembros integrantes
de la escuela y de todas las actividades que allí se realicen, generándose así
un sentido de pertenencia en el cual se percibe la escuela como una comunidad
de la cual ellos participan. De este modo, se pretender modificar la cultura de
las escuelas para que ellas construyan una cultura de participación que
responda a la amplia diversidad de alumnos que acoge, dentro de la cual todos
sean aceptados y valorados, generándose una identidad que cohesione a los
diversos participantes en torno a un objetivo inclusivo común. Esta
modificación implicaría una reestructuración completa de las escuelas y no
solamente un listado de apoyos que se dirijan exclusivamente a los
desfavorecidos, para lo cual la escuela debe realizar un autoexamen crítico que
les permita evaluar qué cuestiones puede mejorar para volverse más inclusiva.
Ahora, teniendo claro que
la inclusión apunta a la participación del conjunto de la comunidad escolar
incorporándose sus múltiples y diversas características, haremos una breve
revisión de ciertas características de la sociedad chilena que dan cuenta de su
creciente diversidad en distinto ámbito.
Como primer punto a
destacar, respecto de la diversidad socioeconómica es central destacar la
desigualdad social que existe en Chile. A modo ilustrativo, destaquemos que en
el 2015 la mitad de los trabajadores
asalariados obtuvo un salario por debajo del ingreso requerido para que un
hogar de tamaño promedio no se considere pobre – es decir, de 343.000 pesos-
(PNUD-Chile, 2017). Por otro lado, los datos del Servicio de Impuestos Internos
(sii) muestran que el 1% más rico de los perceptores de ingresos concentra
cerca del 30% del total de los ingresos generados en el país PNUD-Chile (2017).
Lo anterior, nos entrega un panorama en el cual parte importante de la sociedad
chilena sería vulnerable desde el punto de vista socioeconómico, lo cual
impactaría a su vez su inclusión adecuada en el sistema educativo.
Por su parte, la
inmigración ha ido en aumento en Chile, según la Encuesta de
Caracterización Socioeconómica (Casen) del año 2015 la población de inmigrantes
era de 465 mil, un porcentaje considerable de la población. Esto se acompaña de
la diversidad étnica originaria del propio territorio chileno. Según el Censo
elaborado en 2002 692.192 personas, es decir, 4,6% del total nacional, dijo
pertenecer a uno de los ocho pueblos reconocidos en la Ley Nº 19.253 o “Ley
Indígena” (INE, 2008). Esto nos indica que la diversidad cultural en Chile es
amplia y por tanto la educación debe contemplar aquello.
Respecto de la
discapacidad, diremos que el primer trimestre de 2016 se dio a conocer
los resultados del Estudio Nacional de Discapacidad (Endisc) elaborado
durante el año 2015, estudio que determinó que el 16,7% de la población vive
con alguna condición de discapacidad, es decir 2.836.818 personas (INE, 2008).
Este implica que un porcentaje considerable de la población chilena tiene algún
tipo de discapacidad, cuestión que debe ser acogido por el sistema educativo.
Todos los datos
presentados sugieren que la población chilena general es bastante diversa en
distinto ámbito, lo cual pasa a ser un desafío para la el sistema educativo.
Anteriormente hemos mencionado que la inclusión no se reduce a la integración
de minorías ni sujetos vulnerables, sin embargo, la información presentada nos
muestra cuán amplias pueden ser las diferencias individuales en el sistema
educativo, respecto del país de origen; origen étnico y nivel socioeconómico. Ahora ¿Cómo se ha trabajado este panorama en
el sistema educativo chileno?
A nuestro juicio el
trabajo de los actores chilenos en este ámbito es lamentable. Desde lo
propiamente legal, la Ley de Inclusión Escolar planteada por el ministerio de
Educación y promulgada en el 2015, pretende incluir a los diversos sectores de
la población en el sistema educativo sin perjuicio de sus situación socioeconómica.
Sin embargo, desde la perspectiva inclusiva esto es bastante deficiente, puesto
que utiliza el concepto de Estudiante Preferencial para referirse a los que
serán principalmente benificiados por esta ley, haciendo una distinción entre
cierto tipo de alumno, cuando una perspectiva inclusiva plantea aceptar la
diferencia como intrínseco que rescata la unicidad de cada individuo sin
encerrarlo en categorías.
Por su parte, el único
organismo público orientado exclusivamente a la educación en Chile, es el
Senadis, el cual se centra solamente en las personas con discapacidad y pertenece
al ministerio de Desarrollo Social. Respecto de inclusión en términos generales
ligados a la educación, existen programas privados subvencionados por el Estado
como el Centro de Investigación de Educación Inclusiva desarrollado por la Universidad
Católica de Valparaíso, pero ningún organismo público -por ejemplo una
dependencia del Mineduc- que aborde esta temática, lo cual nos habla de que la
inclusión educativa en Chile está poco desarrollada desde lo público al no
haber un organismo dedicado exclusivamente a la inclusión educativa.
Cómo conclusión, diremos
que el escenario de la inclusión educativa en Chile es deficiente en tanto los
organismos públicos orientados a ello se limitan a las personas con
discapacidad, sumado a que no se han coordinado con el Ministerio de Educación
para generar políticas coherentes en una misma dirección. Mientras que una es
un claro ejemplo de avance hacia la inclusión social, el otro utiliza un
vocabulario discriminador que va en contra de los principios inclusivos.
Dyson, A. (2001). Dilemas, contradicciones y
variedades de la inclusión. Apoyos, autodeterminación y calidad de vida,
145-160.
Insituto Nacional de
Estadística (2017). Censo 2017
Insituto Nacional de
Estadística (2008). Pueblos Originarios
Senadis(2015).
Estudio Nacional de Discapacidad
Ministerio de Desarrollo Social
(2015). Encuesta de caracterización socioeconómica.
PNUD-Chile (2017). Desiguales,
orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile. PNUD Chile:
Santiago.
INVITAMOS A TODOS NUESTROS LECTORES A SER PARTE DE ESTA BÚSQUEDA SOBRE LA INCLUSIÓN, CADA UNA DE LAS SECCIONES ESTÁ PENSADA PARA CONVERTIRSE EN UN APORTE AL CONOCIMIENTO SOBRE LA TEMÁTICA, ESPERAMOS QUE PUEDAN HACER USO DE LOS MISMOS Y ASÍ CONTINUAR EN LA PAVIMENTACIÓN DEL CAMINO HACIA UNA EDUCACIÓN Y SOCIEDAD MÁS INCLUSIVA.

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